|
Al Sur del Universo, te cuenta:
"Coleccionando planetas"
Observar constantemente el cielo,
puede parecer un trabajo tedioso y cansador. Sin dudas a veces lo
es. Pero cuando se ama esta ciencia y se desea fervientemente
descubrir nuevos secretos, poco importan las noches de insomnio, el
frío y el cansancio. Cuando algo nuevo aparece, la recompensa suele
ser grande. Y así ha sido para los astrónomos del Harvard
Smithsonian Center de EE.UU, quienes anunciaron el descubrimiento de
un nuevo planeta en otro sistema estelar. El cuerpo descubierto
tiene el tamaño de Júpiter, gira alrededor de la estrella
Ogle-TR-56, y se encuentra 20 veces más lejos de la Tierra que
cualquier otro planeta extrasolar catalogado hasta el presente.
Según los astrónomos, este cuerpo celeste orbita muy cerca de su
estrella, unas 50 veces más cerca que la Tierra respecto del Sol.
Tarda 29 horas en dar una vuelta alrededor de la misma y soporta
altas temperaturas. Esta proximidad es una gran sorpresa para los
investigadores. El astrónomo Dimitar Sasselov, responsable del
equipo que realizó el descubrimiento, dijo que se trata de un
planeta gaseoso, parecido a Saturno en cuanto a densidad. La
temperatura que experimenta sería adecuada para la formación de
nubes, pero no de vapor de agua, sino de otros elementos. La
técnica empleada para este hallazgo es la denominada "de
tránsito", que consiste en observar una estrella y esperar a
que un planeta pase por delante de ella. La gran precisión de los
instrumentos fotométricos actuales permiten detectar la
pequeñísima disminución de brillo que se produce al interponerse
un cuerpo por delante de una estrella. Es muy difícil detectar un
planeta extrasolar dado que éstos no producen luz propia, y la que
reflejan procedente de sus estrellas, es demasiado escasa, por eso,
por el momento los científicos deben recurrir a métodos indirectos
como el mencionado, para localizarlos. Los especialistas utilizan
normalmente mediciones de la velocidad radial de las estrellas para
deducir la existencia de planetas gigantes cuya presencia ocasiona
que las estrellas no avancen en línea recta, sino que lo hagan
sujetas a un centro común de gravedad. Al ser observada desde la
Tierra, la velocidad de la estrella cambia (a esto se denomina
Efecto Doppler), y ello permite suponer la existencia de
acompañantes. El efecto es pequeño pero detectable. De hecho, las
mediciones pueden proporcionar información más precisa en cuanto
al tamaño del planeta y sus características orbitales. Los
astrónomos ya conocían un planeta extrasolar que transita a su
estrella (HD 209458b) de forma periódica, aunque para esa
detección se utilizó la técnica de la velocidad radial. La
primera búsqueda específica mediante el método del tránsito
denominado OGLE (Optical Gravitational Lensing Experiment) se
inició hace varios años. Por entonces se seleccionaron 59 objetos
para estudiar, de los cuales la mayoría eran sistemas estelares
binarios, o sea, estrellas dobles de las cuales una era muy débil.
Justamente este nuevo planeta detectado, pertenece a una de las
estrellas seleccionadas como candidatas. ¿Cuántos otros mundos nos
reserva el Cosmos por descubrir?. Sólo el tiempo y la perseverancia
de los astrónomos lo dirá.
Dalila Giampalmo
|