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"AL SUR DEL UNIVERSO", TE CUENTA: ISLA DE ESTRELLAS

En una noche oscura y diáfana si levantan sus ojos hacia el cielo, verán una extensa y tenue banda blanquecina de luz que cruza la bóveda celeste; es un fragmento de uno de los brazos espirales de nuestra galaxia bautizada como Vía Láctea.

Los pueblos de la antigüedad sintieron curiosidad y reverencia hacia ella, pero no sabían de que se trataba. Para Aristóteles, por ejemplo, era un fenómeno atmosférico, pero otros decidieron darle una explicación más fantástica. Los egipcios afirmaban que esa banda difusa de luz visible en las noches, era la "leche de Hera" (diosa mitológica de la noche), que le salió a chorros de su pecho y atravesó el cielo. De esta leyenda deriva el nombre de Vía Láctea que seguimos usando en la actualidad. El primero en descubrir con ayuda del telescopio que la Vía Láctea estaba esta formada de estrellas, fue Galileo Galilei en 1610, el primer astrónomo que tuvo la fortuna de tener en sus manos un telescopio fabricado por él mismo.

Hace relativamente poco tiempo que se conoce la forma y dimensiones de este gigantesco sistema estelar constituido por tres brazos espirales bautizados con los nombres de "Orión", "Perseo" y "Sagitario", y nuestro Sistema Solar se ubica en el brazo Orión distante unos 30 mil años luz del centro galáctico. A través de la constelación de Sagitario puede verse parte de dicho centro, razón por la cual se aprecia una enorme densidad de estrellas. El Sistema solar cumple un período de rotación alrededor del centro de la galaxia, estimándose que demora en completar un ciclo aproximadamente 225 millones de años, período conocido como "año cósmico". El eje mayor de la galaxia, mide 100.000 años luz, y el menor 25.000 años luz. Esta sensación de banda irregular que tiene nuestra Vía Láctea, es un efecto de perspectiva, ya que la vemos a lo largo de su plano ecuatorial, donde se acumulan la mayor parte de las estrellas. En la década de 1920, el astrónomo estadounidense Edwin Hubble, descubridor del corrimiento al rojo de las galaxias (fenómeno físico conocido como Efecto Doppler), demostró que la nebulosa de Andrómeda era otra galaxia, y que muchas manchas de luz visibles, algunas a simple vista y otras solamente con telescopios, son en realidad grandes "islas de estrellas" o galaxias, situadas mucho más allá de nuestra Vía Láctea.

Ya que he citado a Andrómeda, conocida también como M 31, del catálogo de Messier, les cuento que esa mancha ovoide visible a simple vista desde el hemisferio norte, es una enorme galaxia parecida a la nuestra, que alberga nada menos que ¡200.000 millones de estrellas! según se estima. La Vía Láctea, nuestra "galaxia hogar", es solamente 1 entre miles de millones de otras galaxias, consideradas como la unidad fundamental del espacio cósmico. Todo el firmamento es asombroso para dejar correr nuestra imaginación y pensar en la infinitud del cielo.

Dalila Giampalmo