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Al Sur del Universo, te cuenta: ¿Qué
es la Arqueoastronomia?
(Segunda parte)
Sintetizando la primera parte de
esta nota, les recuerdo que la Arqueoastronomía, es la ciencia que
estudia la astronomía de los pueblos antiguos a través del
descubrimiento, estudio, y comprensión de los magníficos
monumentos megalíticos (grandes piedras), que nos legaron. Se sabe
de muchas culturas antiguas que erigieron imponentes estructuras
creadas con fines rituales y astronómicos, y la orientación y
ubicación de estas construcciones se basaba casi siempre, en
objetos o acontecimientos astronómicos importantes, como las
posiciones de brillantes estrellas, los planetas, los puntos del
horizonte por donde se veía la salida y puesta de la Luna y el Sol,
y los solsticios y equinoccios. Ya hablé sobre Stonehenge, y hoy
resumidamente, les cuento sobre otros hallazgos arqueoastronómicos
asombrosos. Vayamos hasta las Islas Hébridas, exactamente a
Callanish. Existe allí una serie de piedras dispuestas en forma
circular, en cuyo centro hay un gran menhir (significa "piedra
larga", y que yace erecta). Del círculo de piedras hacia
fuera, parte 4 hileras de piedras orientadas hacia los 4 puntos
cardinales, y también hay otras piedras alineadas según los puntos
de salida y puesta del Sol y la Luna. En Carnac, Francia,
encontramos vestigios arqueoastronómicos fabulosos. Montículos
artificiales, dólmenes, círculos e hileras de piedras, constituyen
el mayor conjunto megalítico conocido. Al Este de la pequeña aldea
de Le Ménec, situada al norte de Carnac, se ubica el punto de
partida de 4 avenidas múltiples de menhires ordenados en 11 hileras
paralelas que se alejan en dirección noreste. Cada hilera contiene
alrededor de 1000 piedras. Si bien existen diferentes teorías
respecto a su función, una de las hipótesis más plausibles
indican que dichas alineaciones de menhires, montículos de tierra,
y megalitos, eran utilizados para hacer observaciones astronómicas,
midiendo y siguiendo los movimientos aparentes del Sol, las
estrellas, y en especial de la Luna. Otro imponente monumento
megalítico de Europa, está emplazado en las afueras De
Locmariaquer. Se trata del monolito conocido como "Piedra de
las Hadas". Hoy yace en ruinas, y se cree que fue derribado por
un temblor o un rayo. Medía más de 20 metros de altura y se
trataba de un punto focal para registrar los movimientos de la Luna.
Continuando en Europa, otras maravillas megalíticas se ubican junto
a un meandro del río Boyne, en Irlanda. Allí hay un cementerio
prehistórico con más de 25 galerías funerarias conocido como
Curva del Boyne, y una de sus tumbas más suntuosas es Newgrange,
toda una reliquia arqueoastronómica. Si uno la visita, lo primero
que llama la atención es la gran abundancia de tallas en las rocas,
tanto de la bóveda, del suelo, como del exterior. Abundan los
motivos en espiral, círculos, y zigzag. Estudiosos que analizaron
más de 700 de estas tallas, llegaron a la conclusión de que la
mayoría de ellas representan observaciones astronómicas, y que
Newgrange, entre otras cosas, era el mayor y más antiguo calendario
solar del mundo. La estructura está orientada de modo tal, que en
el amanecer del solsticio de invierno, el Sol naciente, penetra en
el interior de la tumba por una estrecha abertura, y los rayos
solares recorren la totalidad de la galería hasta iluminar el
corazón de la cámara. El solsticio de invierno es el día más
breve del año y marca el comienzo del año nuevo, cuando las
fuerzas vitales reaniman a la tierra adormecida. Queda mucho más
por comentar sobre otros magníficos hallazgos arqueoastronómicos,
y en una tercera parte les hablaré sobre algunos de los existentes
en América y África. Como vemos, sucesivos descubrimientos
demuestran, que el hombre prehistórico no era ni tan simple ni tan
bárbaro, sino que poseía conocimientos y habilidades que escapan a
nuestra imaginación.
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