|
Al Sur del Universo, te cuenta:
Antú, sorprende siempre
Los objetos celestes han despertado
desde tiempos remotos, los más variados sentimientos en la
humanidad: admiración, curiosidad, respeto, temor, veneración.
Entre los astros más venerados en todos los tiempos por las
culturas más diversas, está el Sol, que fue bautizado con
distintos nombres según cada pueblo; así, oímos llamarlo Antü
por los tehuelches, Helios por los griegos, Apolo o Febo por los
romanos, Ra por los egipcios, Lugh para los celtas, etc. Lo cierto
es que nuestra estrella, el astro principal de nuestro sistema,
continúa sorprendiéndonos cada vez que los científicos apuntan
sus ojos e instrumentos sobre él, pues algo nuevo y revelador
aparece. El enorme avance logrado por la tecnología, permite por
ejemplo que las imágenes obtenidas de los objetos celestes, sean
progresivamente mejores, con mayor definición y captando detalles
nunca antes observados. Utilizando una amplia gama de nuevo
instrumental, Físicos solares de 4 importantes Centros de
investigación, analizaron imágenes de alta resolución del limbo
solar, para intentar mejorar los conceptos que se tenían acerca de
las variaciones del brillo durante su ciclo magnético. Dichos
cambios pueden afectar el clima terrestre dentro de extensas escalas
de tiempo. Entre los instrumentos utilizados, figura un telescopio
solar de 1 metro de diámetro, ubicado en La Palma, España, y se
tomaron imágenes en 3D, de la estructura de los gránulos que
cubren la fotosfera, o sea, la capa exterior visible del Sol, que
tiene una temperatura de 6.000°C. La energía solar se crea en el
interior del Sol, denominado "núcleo", una central de
fusión nuclear en el cual la temperatura alcanza unos 15.000.000°
C°. Mediante un proceso físico químico denominado
"convección", grandes cantidades de masa solar es
transformada y expulsada como energía, siendo ésta transportada a
la superficie del Sol donde se libera en forma de luz y calor.
Los científicos solares pensaban
hasta antes de éstas recientes investigaciones, que la fotosfera
solar era relativamente plana y con ocasionales manchas oscuras,
pero los instrumentos revelaron que la superficie solar presenta
patrones irregulares causados por variaciones de temperatura.
Algunas de las características del Sol que se apunta a investigar
más severamente, son las conocidas manchas solares, y las regiones
denominadas como "gránulos". Las manchas solares fueron
descubiertas por Galileo Galilei, quien las observó por vez
primera. Sintéticamente, son regiones que están a menor
temperatura que la zona circundante, por eso se ven más oscuras.
Cada 11 años, el Sol se cubre de gran cantidad de éstas manchas, y
a este ciclo se lo denomina "máximo solar". Las
estructuras brillantes en el borde solar se denominan
"fáculas" y se las viene observando desde hace muchos de
años. Se cree que éstas, son las responsables del aumento de
brillo del Sol en un 0.1 a 0.15% durante los períodos de máxima
actividad magnética solar, etapa durante la cual, el Sol emite
fulguraciones que son como "ganchitos de crochet", y
cobran gran importancia para nosotros, los habitantes de la Tierra,
debido a que producen alteraciones en los sistemas de radio,
brújulas, comunicaciones satelitales, etc. El campo magnético
terrestre, denominado "magnetosfera o magnetopausa", nos
protege debido a que actúa como una coraza contra el viento solar,
que son partículas muy energizadas que llegan hasta nuestro planeta
a una velocidad de entre 600 a 800 kilómetros por segundo.
La más reciente sonda espacial de
la NASA, destinada a la investigación solar, se denomina SORCE
(solar radiation and clime experimenter); fue lanzada con éxito el
25 de Enero del corriente año, y en ella se incorporó
radiómetros, espectrómetros, y fotodiodos avanzados que están
supervisando la radiación de rayos-x, ultravioleta, infrarrojos
cercanos y radiación solar total. SORCE es una de las primeras
misiones diseñada específicamente para contestar muchas preguntas
aún sin respuesta precisa, como ¿qué papel juega el Sol en
nuestro clima?, ¿cómo afectan en la Tierra los cambios en el
interior del Sol?, entre otras. Esta íntima relación entre el
clima del Sol y el clima de la Tierra es una de las cuestiones
supremas cuando nos referimos a temas como el cambio climático
global a corto y largo plazo.
Como vemos, nuestra estrella,
situada a 150 millones de kilómetros de distancia, responsable en
gran medida de haber activado el fenómeno de la Vida sobre nuestro
mundo, de edad mediana y bastante común en términos astronómicos,
sigue y seguirá generando inquietudes y guardando misterios. Antü,
nuestro Astro Rey, sorprende siempre.
|