|
AL SUR DEL UNIVERSO TE CUENTA:
Sintonizando el dial del Cosmos
En una nota precedente titulada: ¿Hay
Vida Extraterrestre en el Universo?(18/07/03), les conté las
profundas inquietudes que desde siempre ha provocado en el Hombre la
pregunta "¿hay Vida extraterrestre en el Universo?, y todos
los cuestionamientos anexos a esta pregunta como: ¿será posible
entablar contacto con ellos?, ¿dónde buscarlos?, ¿que aspecto
tendrán?, ¿serán amistosos o belicosos?, etc. Por ahora sólo
sabemos con certeza que La Tierra, nuestro hogar planetario, es el
único lugar en todo el Universo que alberga millones de formas
vivas, gracias a que se han dado las condiciones fisicoquímicas
apropiadas, pero, ¿no es probable que en otros mundos lejanos
pertenecientes a sistemas estelares de ésta u otras galaxias,
ocurra también lo mismo?.En busca de respuestas, la Ciencia crea
métodos audaces e imaginativos. Así como un náufrago arroja una
botella al océano, la humanidad ha lanzado hacia las estrellas sus
esperanzas de comunicarse con otros habitantes del Cosmos. En la
década de los años 70 por ejemplo, se enviaron dúos de sondas
espaciales, las Pionner 10 y 11, y las Voyager 1 y 2, portando
placas y discos llenos de información sobre los habitantes del
Planeta Tierra, con las instrucciones necesarias para que los
hipotéticos seres extraterrestres puedan descifrarlos y
comprenderlos. Pero existen también otros métodos como la
Bioastronomía o Astrobiología, de la cual ya les hablé en el
informe precedente, y otra forma que constituye en sí misma, una
maravilla de la comunicación a escalas siderales: la
Radioastronomía, tema del que hoy sintéticamente les contaré
algo. La Radioastronomía es la forma más rápida de buscar Vida
Inteligente en el Universo, y de darnos a conocer "allá
afuera", mediante ondas de radio generadas artificialmente. El
primer paso fue dado en 1974, cuando el gran radiotelescopio de
Arecibo envió, durante 3 minutos, un mensaje inteligente en la
dirección del cúmulo estelar M13, y a partir de entonces, la gran
aventura de la comunicación por radio interestelar, comenzó
efectivamente. Es maravilloso imaginar que otras comunidades
inteligentes del universo, con tecnología avanzada, estén también
enviando señales en ondas radio, para atraer la atención de
civilizaciones que recién estén emergiendo a la fase de alto
desarrollo tecnológico, y poder establecer contacto con ellas. La
especie humana, se encuentra en esta fase. En Argentina funciona
desde al año 1990 en el Instituto de Radioastronomía de la ciudad
de La Plata, Bs. As., un sofisticado analizador de espectros
conocido como META II (Megachannel Extra Terrestrial Assay),
instalado en una de las dos antenas parabólicas de 30 metros de
diámetro que posee la citada institución científica. Tuve el
enorme privilegio de ser invitada a asistir a la ceremonia inaugural
de este avanzado ingenio tecnológico, y les aseguro que la emoción
fue indescriptible. Mediante este instrumento, se analizan
simultáneamente millones de canales con una resolución espectral
de 0.05 Hz y se muestra un perfil del cielo austral cada 20
segundos. Esta alta resolución permite distinguir una señal
artificial o "inteligente", de una emitida por fuente
natural, ya que no se conocen emisores naturales que produzcan
señales tan angostas en radio. Las observaciones se realizan
en la frecuencia de 1420.4 MHz, correspondiente a la emisión del
hidrógeno neutro, el elemento más abundante del Universo. Por
ello, esta frecuencia debe ser conocida por cualquier civilización
inteligente que haya desarrollado la Radioastronomía. La importancia
de estas observaciones radica en que son por ahora, las únicas en
todo el hemisferio sur, y junto a las realizadas por el META I
instalado en el Observatorio de la Universidad de Harvard, EE.UU,
permiten cubrir toda la esfera celeste en la misma frecuencia y con
poder de recepción similares. Hasta el presente, ninguna señal
detectada ha podido ser reconocida como de origen inteligente
extraterrestre, pero sólo hemos explorado una ínfima parte. La
inmensidad del Universo es abrumadora, pero creo que la esperanza de
poder algún día hacer "Contacto", es mayor. Justamente la
película "Contacto", basada en la novela del célebre
científico Carl Sagan, uno de los más entusiastas precursores en
este campo, ilustra perfectamente lo que podría lograrse utilizando
Radioastronomía. Sólo la Ciencia y el tiempo nos dirán si algún
día logramos sintonizar el mismo dial nosotros y
"ellos".
|