Nuestro Sistema Solar es sin dudas,
un rincón muy pintoresco del Universo; una especie de enorme
sala de exposiciones en la cual un visitante curioso y ávido de
descubrimientos, verá toda una colección de objetos celestes:
una hermosa estrella regente, nuestro Sol, restos de gases y
polvo, un cinturón de asteroides, cometas vagabundos, y una
corte de ordenados y atractivos planetas, cada uno con
características bien diferenciadas en cuanto a tamaños,
colores, tipos de superficie visible, anillos, y entre otras
cosas, satélites naturales o lunas, que al parecer, son
numéricamente muchas más de las que se creía.
Sabemos que hay planetas que no poseen lunas, pero también
conocemos que la Tierra tiene 1, Marte 2, Júpiter 61, Saturno
23, Neptuno por ahora 11, Plutón 1, y a Urano hasta hace poco,
se le conocían 22 satélites naturales, pero.... hubo
sorpresas.
Como el protagonista de la presente nota es Urano, se los
presento sintéticamente.
Urano es el 7° planeta a partir del Sol, y fue explorado desde
cerca por la sonda Voyager 2 en Enero de 1986.
Si bien era desconocido para los antiguos que creían que el
Sistema Solar terminaba con Saturno, Urano fue seguramente
detectado en los siglos pasados a simple vista, debido a que en
el máximo de su esplendor durante las oposiciones favorables,
alcanza la 6° magnitud, es decir, aparece en el firmamento
semejante a una estrella chiquita de color azul-verdoso, aunque
obviamente, no se sospechaba lo que era en realidad.
Urano fue el primer planeta descubierto por medio del
telescopio, y el mérito corresponde al gran astrónomo alemán
William Herschel que lo individualizó con uno de sus
instrumentos el 13 de marzo de 1781. El estudio de las
irregularidades observadas posteriormente en el movimiento de
Urano, sirvió en el siglo siguiente, exactamente en 1846, para
descubrir a Neptuno.
Como mencioné anteriormente, a
Urano se le conocían hasta hace poco, 22 satélites naturales,
siendo los nombres de los 5 mayores a partir del más interior:
Miranda, Ariel, Umbriel, Titania y Oberón, pero.... ahora el
Telescopio Espacial Hubble le ha descubierto 2 lunas más.
Estas lunas son pequeñas, tienen de 12 a 16 km. de ancho y son
tan poco brillantes que cuando la nave Voyager 2 descubrió a 10
pequeños satélites en 1986, a éstas no pudo captarlas. A
estas nuevas lunas se las ha bautizado temporariamente como
S/2003 U1 que orbita entre las lunas "Puck" y
"Miranda", mientras que S/2003 U2, la más pequeña,
orbita cerca de la luna "Belinda" descubierta en 1999
gracias a las imágenes recolectadas por la Voyager. Hasta este
reciente descubrimiento hecho gracias al Telescopio Espacial
Hubble, los astrónomos creían que ese espacio ocupado por las
lunitas, estaba vacío.
En cuanto a la interacción entre
Urano y sus lunas, los astrónomos opinan que los satélites
mayores deben estar perturbando gravitacionalmente a las lunas
más pequeñas, y partiendo de esta premisa, es que se
procurará comprender cómo pueden
coexistir armónicamente. Los científicos señalan también,
que no todas las lunas de Urano se formaron junto con él hace
más de 4 mil millones de años, sino que muchas de ellas son
simplemente asteroides errantes capturados por la fuerza
gravitatoria del planeta. Otras, como por ejemplo las pequeñas
lunas que orbitan cerca de "Belinda", deben su origen
a una fuerte colisión que sufriera el citado satélite, evento
durante el cual varios fragmentos le fueron arrancados y
expulsados al espacio, permaneciendo luego en órbita cerca de
su luna "madre".
La mayoría de las lunas de Urano, además de ser pequeñas,
casi no reflejan luz, por lo cual son muy oscuras y
extremadamente difíciles de observar.
Por ahora, el planeta que más lunas colecciona es Júpiter con
su récord de 61 satélites naturales, y le sigue Urano, ahora
con 24 lunas, pero probablemente se seguirán encontrando más y
más lunas, y por qué no, quizás más planetas. El Cosmos nos
sigue guardando muchas sorpresas aún, es sólo cuestión de
tiempo, paciencia e ingenio, el descubrirlas.
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