Hace apenas horas, exactamente el
día 30 de Junio, se produjo la llegada de la misión
Cassini-Huygens al planeta Saturno. Días pasados los
científicos a cargo de la misma, detectaron una onda de plasma
lo cual les indicó que la nave ya había cruzado la región en
la cual el viento solar (partículas cargadas provenientes del
Sol), colisionan con el campo magnético de Saturno.
Los sonidos que se perciben al momento de dicho ingreso son muy
parecidos a los que provocan los aviones al cruzar la barrera
del sonido. A partir de ese momento, los científicos ya
comenzaron a estudiar la magnetósfera (campo magnético) del
planeta.
Esta misión es un proyecto de la
NASA, la ESA y la agencia espacial italiana. Ha costado 3.000
millones de dólares, en su diseño han trabajado 5.000 personas
durante 30 años, y su nombre honra a dos astrónomos del siglo
XVII: el francés Jean Dominique Cassini, descubridor de varios
satélites de Saturno y de una división en los anillos, y el
holandés Christian Huygens, el primero que vio Titán.
Antes que la presente misión
Cassini-Huygens, fueron las sondas Voyager 1 y 2 y la misión
Pionner 11, las primeras en acercarse a Saturno, obteniendo las
primeras fantásticas imágenes de este bello y enigmático
planeta, aunque tuvieron un ángulo diferente de acercamiento ya
que solamente realizaron sobrevuelos cercanos. Lo fantástico de
la Cassini-Huygens es que será puesta en la propia órbita de
Saturno, conviertiéndose en la primera nave espacial que haga
tal proeza. Se inicia de este modo, un extenso estudio de 4
años de duración del planeta Saturno, así como de su
impresionante sistema de anillos y sus 31 satélites naturales o
lunas.
Para el mes de Enero del venidero año 2005, se prevé que la
sonda Huygens descienda en Titán, la luna mayor de Saturno.
Para la sonda Cassini-Huygens, el
recientemente pasado 30 de Junio, significó el día de vuelo
n° 2450, y de hecho, un día inolvidable para todos los
científicos que participan en esta misión. Luego de un
larguísimo recorrido de 3500 millones de kilómetros,
finalmente aparece nítidamente la impresionante figura de
Saturno. Se presenta ante los asombrados ojos con todo su
esplendor: inmenso, impresionante, fantástico, tan perfecto que
parece haber sido pintado contra el negrísimo manto nocturno
tachonado de estrellas por la mano virtuosa de un artista
celestial.
Se observa el hemisferio sur del
planeta y sus anillos que se esconden por partes. También se
atisba el otro hemisferio y se advierte sin dudas la inmensidad
de sus 120.660 kilómetros de diámetro ecuatorial, ¡todo un
gigante gaseoso dentro del cual cabrían 765 mundos como nuestra
Tierra!, la que desde esta perspectiva se ubica al otro lado del
Sistema Solar, a 1500 millones de kilómetros de distancia, como
un pequeño lunar celeste alineado casi con el Sol.
Durante el período que dura la maniobra de inserción, la sonda
aprovecha esta cercanía respecto a los anillos para realizar
observaciones a la par que se efectúan calibraciones de
instrumentos, principalmente de aquellos responsables de medir
la desaceleración de la nave luego del encendido del motor.
El sobrevuelo a tan poca distancia de los anillos, permite tomar
fotografías fantásticas de los mismos, quizás las mejores
imágenes de toda la misión, según estiman los expertos de la
NASA.
Cassini pasa a la mínima
distancia de la superficie de Saturno (20.600 km) a las 4h 03’a
una velocidad de casi 31km/s... no apto para quienes sufran de
vértigo. Más tarde a las 4h 12’ el motor se apaga, y la
sonda Cassini-Huygens queda "prisionera" del
"Señor de los Anillos" a la par que confirma su
exitosa situación en una corta comunicación con la Tierra. El
JPL (Jet Propultion Laboratory), se colma de aplausos,
aclamaciones, abrazos y sonrisas nerviosas y exitosas.
La misión continúa, y aproximadamente media hora más tarde,
la sonda pierde el contacto con la Tierra dado que se ubica
detrás de Saturno.
Entre las muchas tareas
programadas, la sonda realizará un estudio cartográfico y
geológico del planeta, observará minuciosamente sus anillos y
cada una de sus (por ahora) 31 lunas conocidas. Durante un
mínimo de 70 órbitas, y hasta el 28 de Mayo del 2008, Cassini-Huygens
se encontrará 45 veces con el satélite Titán, 4 veces con
Encelado,
2 veces con Japeto, Rhea y Tethys, y 1 vez con Dione, Hyperion y
Mimas.
Titán será el destino puntual
de la sonda europea Huygens, que se separará de la Cassini el
25 de Diciembre próximo según lo han programado, y finalmente
se posará sobre Titán (el más grande de los satélites de
Saturno), el 14 de Enero del año 2005.
Esta luna es toda una incógnita y existe gran curiosidad por
conocerle sus secretos. Posee una atmósfera muy espesa, tanto
que no permite ver la superficie, aunque recientes observaciones
efectuadas por el telescopio espacial Hubble junto con otros
grandes telescopios terrestres en el infrarrojo cercano,
parecerían indicar la existencia de lagos u océanos de
hidrocarburos, y de algo así como un continente de hielo en la
región ecuatorial.
La sonda Huygens estará a la vista de la Cassini durante sólo
30 minutos, tiempo durante el cual enviará imágenes y datos de
Titán a los expectantes científicos terrestres.
¿Cuántas maravillas conoceremos
acerca del bellísimo Saturno gracias a estos ingenios
tecnológicos?. Ya lo sabremos con el correr del tiempo.
Lo que sí es evidente es que el Cosmos nos reserva aún
infinitas maravillas que seguirán fascinando a las generaciones
presentes y futuras.
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