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En la nota que precede a la
presente, les hice una sintética introducción acerca de tres
tópicos que están tan entrelazados y son tan interdependientes
que sería imposible concebirlos por separado: La Tierra, el
Agua y la Vida. Seguiré hoy hablando sobre el Agua.
De toda el agua que existe en La
Tierra, unos 1350 millones de Km cúbicos, menos del 3% es dulce
y la mayor parte de ella está retenida en los casquetes polares
y los glaciares. La lluvia tiene en gran parte su origen en el
Mar; unas cuatro quintas partes del agua que se evapora hacia la
atmósfera cada año procede de los océanos, y éstos recogen
de nuevo la mayor parte de ella cuando cae como lluvia o nieve.
Tal es la importancia de esos inmensos ojos de AGUA llamados
océanos que son arquitectos de continentes e islas; reguladores
del clima y cuna primigenia de la Vida.
Pero, ¿qué es el agua? Podemos
referirnos al Agua líquida describiéndola como un elemento
transparente, insípido, inodoro, formado químicamente por 2
átomos de hidrógeno y 1 de oxígeno (H2O). Este simple
elemento natural, es sin embargo imprescindible para sustentar
todo proceso vital sobre La Tierra. Absolutamente ninguna forma
de Vida podría existir de no estar presente el Agua. Desde los
microbios hasta las ballenas, desde una hormiga hasta un
imponente alerce, desde una mariposa, un zorzal hasta nosotros
los humanos, todos, todos necesitamos sí o sí del Agua para
vivir, y La Tierra ha sido más que generosa con todos
brindándonos su cristalina sangre de múltiples maneras: ríos,
mares, lluvias, nieve, nubes, todos son Agua. Pero a pesar de su
aparente abundancia y disponibilidad, lo cierto es que estamos
cada vez más cerca de terminar por agotar las fuentes de este
preciado elemento, y lo que es más grave, no sólo hemos puesto
en serio riesgo las fuentes de agua para nosotros, sino que
arrastramos en nuestra inconsciencia, codicia, insensibilidad y
mezquindad a todos los demás seres vivos que tienen legítima y
naturalmente tanto derecho al Agua como el Hombre.
Muchas campañas se vienen
desarrollando desde hace años intentando de algún modo
despertar la conciencia pública sobre la enorme importancia de
cuidar y preservar este líquido vital, como por ejemplo la
designación del día 22 de Marzo como DÍA MUNDIAL DEL AGUA.
Repasemos rápidamente la historia.
La Asamblea General de las
Naciones Unidas adoptó en Diciembre del año 1993, una
resolución por la cual el 22 de Marzo de cada año fue
declarado como Día Mundial del Agua, a celebrarse justamente a
partir de 1993 en conformidad con las recomendaciones de la
Conferencia de la Naciones. Se invitó en dicha oportunidad a
los diferentes Estados a consagrar este día mediante la
realización de actividades concretas destinadas a fomentar la
conciencia publica sobre la importancia de cuidar el Agua a
través de la producción y difusión de documentales,
conferencias, mesas redondas, seminarios y exposiciones
relacionadas todas con la conservación y desarrollo de los
recursos hídricos.
La Asamblea de Naciones Unidas
estableció además el período 2005-2015 como "Decenio
Internacional para la Acción: el Agua, fuente de vida"
teniendo como objetivo principal ocuparse más a fondo de
cuestiones relativas al agua creando programas y proyectos a
nivel internacional.
Recordemos que aunque el Agua
cubre cerca de las tres cuartas partes de la superficie
terrestre, sólo una pequeña fracción es agua dulce. Cerca de
la mitad de las fuentes de agua dulce del planeta se encuentran
en América del Sur, casi una cuarta parte en Asia, y el cuarto
restante se lo reparten los habitantes de América del Norte,
América Central, Europa, Australia, África y Medio Oriente.
En la actualidad hay más de mil
millones de personas que carecen de acceso a agua potable
segura, y la experiencia en todo el mundo demuestra que el
apropiado manejo local del agua es parte esencial de la
solución. Los acuíferos sufren históricamente los
devastadores efectos del mal manejo, o falta de manejo, y en
muchas regiones el agua dulce proveniente de tales acuíferos,
ha descendido a niveles catastróficos y en algunos casos ha
cesado por completo. La calidad de los acuíferos también se ha
degradado mucho, ya sea debido a la salinización como a la
infiltración de fertilizantes, desechos químicos y otros
contaminantes.
Desde tiempos remotos la gente ha
sacado agua del subsuelo, pero durante la mayoría de esos
siglos la profundidad de los pozos estuvo limitada al resultado
de la excavación manual que escasamente llegaba a los 10
metros. Después llegó la perforación usando gente o animales,
alcanzando algunas decenas de metros. Pero finalmente la
tecnología moderna, permite una perforación mucho más
profunda que puede llevar a un agotamiento catastrófico de los
recursos hídricos, por lo que es imperativo cambiar ya los
enfoques de manejo y las conductas perniciosas que tenemos para
con la preservación de este vital recurso.
La mayor parte del agua que
usamos se emplea en el cultivo de alimentos: el riego se lleva
unos 2 tercios del total del agua que consumimos. Las
actividades industriales y económicas ocupan un tercio más, y
lo que queda se canaliza para usos domésticos comunes.
La manera más barata y eficiente
de aumentar la disponibilidad de agua dulce sería entonces
manejar cuidadosamente la demanda, reducir drásticamente el
despilfarro y darle más usos a cada gota de agua para aumentar
su eficacia.
En la actualidad se están usando
todas las mejores y más accesibles fuentes de agua, pero ocurre
que en algunas regiones ya nos estamos acercando peligrosamente
a los límites: en el Medio Oriente, por ejemplo, ya se ha
extraído el 58% del total del agua dulce razonablemente
disponible. En Europa del Este la cifra alcanza a un 41%.
Según el 2° Informe de las
Naciones Unidas sobre el Desarrollo de los Recursos Hídricos en
el Mundo, nuestro planeta dispone aún de abundante agua dulce,
aunque se encuentra desigualmente repartida, a lo que debe
sumarse el pésimo manejo de la misma, las gestiones ambientales
deficientes, los preocupantes y cada vez más drásticos cambios
medioambientales, y la contaminación generada por el hombre que
hace peligrar de modo alarmante las fuentes de agua dulce que
aún quedan.
Para finalizar este artículo les
comento sobre la existencia de un documento llamado
"Informe "El agua, una responsabilidad
compartida" que ha sido coordinado por el Programa Mundial
de Evaluación de los Recursos Hídricos (WWAP) con sede en la
UNESCO, y que es el fruto de la labor conjunta de 24 organismos
y entidades del sistema de las Naciones Unidas que participan en
la gestión de los recursos hídricos. Cada uno de los 15
capítulos del citado informe, presenta un panorama detallado de
los recursos hídricos en todas las regiones del mundo.
Lamentablemente, debido a nuestra
negligencia conjunta con respecto al Agua, este problema estará
muy presente desde ahora y en el futuro. No cerremos los ojos,
abramos la mente y activemos la conciencia pensando que todo lo
que cada uno de nosotros hagamos por preservar el Agua será
prioritario para la supervivencia de nuestra especie y todas los
demás seres vivos de La Tierra. La Tierra, el Agua, la Vida,
tres conceptos que son inseparables. No lo olviden y actúen en
consecuencia.
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