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AL SUR DEL UNIVERSO TE CUENTA: "Cuando el Sol se detiene"

El 21 de Junio se produce el “Solsticio de Invierno” en el hemisferio sur, ¿qué significa eso?, pues que es el día más corto y se aprecia que la altitud del Sol al mediodía es mínima.

La palabra "Solsticio" proviene del latín y significa "el Sol se detiene", aludiendo al momento en que nuestra estrella se halla en uno de los trópicos. Para el hemisferio Sur terrestre este acontecimiento ocurre del 21 al 22 de Junio sobre el trópico de Cáncer, y para el hemisferio Norte, ocurre del 21 al 22 de Diciembre sobre el trópico de Capricornio.

Ahora bien, ¿por qué sucede este fenómeno? Nuestro planeta Tierra realiza un movimiento de traslación alrededor del Sol a lo largo de un año, lapso durante el cual se registran las cuatro estaciones: Primavera, Verano, Otoño e Invierno.

Para explicar el origen de las estaciones debe recordarse que el eje de la Tierra está inclinado formando un ángulo de 23,5º con el plano de la eclíptica, y debido a esto, los rayos del Sol llegan con diferente oblicuidad en el Hemisferio Sur o Norte para una misma latitud. Al mismo tiempo se percibe que la duración de los días y las noches difiere en los meses de invierno y verano.

¿Y por qué está inclinado el eje terrestre? No se sabe con certeza a que se debe esta inclinación de 23.5º, pero algunos astrónomos conjeturan que hace aproximadamente 5.000 millones de años cuando La Tierra aún estaba en fase final de formación, fue golpeado por un enorme cuerpo celeste, algo así como un protoplaneta que pudo tener el tamaño de Marte. Esa colisión terrible hizo quizás desprender cuantiosas cantidades de materia de nuestro mundo y dar origen a la Luna, y al mismo tiempo la colosal fuerza del impacto contra La Tierra en uno de sus lados provocó que su eje se inclinara. Es una teoría plausible. 

El descubrimiento y conocimiento del inicio de las estaciones del año tuvo para diversas culturas del mundo, tanto del hemisferio sur como norte, una importancia cabal ya que muchos dependían de la agricultura y la caza debiendo saber con precisión cuando preparar la tierra, sembrar, cosechar, cuando se darían las crecidas de los ríos, temporadas de lluvia, nieve o sequía, cuando migraban o llegaban determinadas especies animales, etc. Debido a esto, muchos pueblos se volvieron meticulosos observadores del cielo y aprendieron a registrar los movimientos de los astros, especialmente del Sol, la Luna y determinadas formaciones de estrellas o constelaciones.

En el altiplano andino por ejemplo, los antiguos indígenas se preparaban para la celebración del Año Nuevo Andino. Pueblo de agricultores, ellos aprendieron a guiarse por la observación de los fenómenos astronómicos y así saber cuándo debían iniciar sus actividades agrícolas y ganaderas, como siembras, cosechas o esquilas.

Celebraciones   Además de esos fines prácticos, los Solsticios y Equinoccios motivaron el nacimiento de festividades durante las cuales se rendían cultos y honores a los astros “divinos” involucrados, especialmente el Sol. El carácter solar de las fiestas fue de importancia cabal para muchas culturas.

Sería larguísimo comentar cada una de las celebraciones que los diferentes pueblos de la antigüedad y aún del presente tienen para recibir a cada estación, pero les comento algunas. 

En el imperio Inca, para el Solsticio de Invierno se celebraba la fiesta del “Inti Raymi” o Fiesta del Sol que fue la más importante. Revestida de carácter religioso, ceremonial, social y político, se celebraba en la plaza de Huacaypata en la ciudad de Cuzco, y su importancia fue tal que la fiesta se extendió hacia todo el Tahuantinsuyo, el imperio prehispánico de los Incas. 

En la cultura de otros tantos pueblos americanos, estos días representan el inicio de un nuevo año, el momento en el que la luz comienza a derrotar a las sombras, por ejemplo para los Mapuches. Con ceremonias de purificación ellos celebran el Wiñoy Tripantu, es decir, el Año Nuevo Mapuche. La celebración comienza la noche del 23 de Junio con una reunión familiar para luego y antes del amanecer del 24, hombres, mujeres y niños concurrir al río, lago o laguna más próximos a bañarse y esperar la salida del Sol con el cuerpo y espíritu limpios y renovados.

De este modo en el amanecer del 24 de Junio se inicia otro ciclo de vida en la Madre Tierra y un nuevo año en el mundo mapuche. Es un día de reencuentro, armonización y equilibrio.  

Mucho más quedaría por describir ciertamente, pero al menos con estas descripciones vemos cuan importante resulta un fenómeno astronómico y su influencia decisiva sobre la vida de tantas comunidades humanas. Hasta la próxima.

Dalila Giampalmo
(Guía profesional de astronomía)

Hasta la próxima.