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- Adiós corazón de mondongo... cada
vez que te veo se me para el porongo.
- Juguemos a los
policías, yo soy el comisario, y vos... la montada.
- Quien fuera tigre de circo... para
lanzarse sobre esa argolla ardiente.
- Yo no quiero tu oro,
yo no quiero tu plata, solo quiero el tesoro, que tenés entre las
patas.
- Si tu culo fuese una tostada,
necesitaría un remo para untarla.
- Quisiera ser ola... para echar
espuma sobre tus tetas.
- Me gustaría ser
Curita, para tapar ese tajo.
- Si tu cola fuese un banco... te la
pondría a plazo fijo.
- Me gustaría ser
jubilado... para hacer esa cola.
- Ayer pasé por tu casa y me tiraste
con un limón... pensé que era tu teta y le tiré un
mordiscón...
- La Pampa tiene el
ombú, el ñandú la ligereza, y mi bicho acá colgado tiene una
flor de cabeza.
- Negra dejá de mover la jaula que se
te va a marear la cotorra.
- Señorita... si
está buscando el tocador de damas no busque más, que soy yo.
- Me gustaría ser renacuajo... para
nadar en tu zanja.
- ¿Querés jugar al
cementerio? Vos te hacés la muerta y yo te entierro.
- Bonitas piernas, ¿a qué hora
abren?.
- El médico me
prohibió levantar cosas pesadas... ¿me ayudás a hacer pis?.
- ¿Querés que juguemos al
cieguito?... Vos sos un libro en Braile y yo te leo las
perforaciones.
- ¿Jugamos a la
basurita?... Vos te tirás al suelo y yo te recojo.
- Tus ojos son dos uvas, tu boca...
una manzana: imaginate la ensalada de frutas que haríamos
con mi banana.
- Ayer pasé por tu casa y me tiraste
con una llanta, mañana vuelvo a pasar así me tirás la goma.
- Linda... recibite de
cinturón negro y entregá el marrón!
- Con esa colita te haria un enema de
poronga.
- Sos tan flaquita que
parecés una cortina de baño: pura argolla.
Gracias
Sra. Adriana |